Hasta no hace mucho tiempo, Casilda tuvo el rótulo de Capital Provincial de la Miel. Sus productos no perdieron rendimiento pero sí se ve una menor participación en la elaboración. La falta de una cooperativa que agrupe a los interesados y regule los valores de venta al mercado, es uno de unos grandes inconvenientes que se presentan.

Durante el último tiempo, las lluvias también afectaron la formación de las colmenas. De todos modos, es una obviedad decir que la apicultura se ha visto opacada por la actividad agrícola en la zona. Hoy en día funciona como “un agregado del campo”.

En Casilda existe una Sala de Extracción ubicada en el Área Industrial. La misma es visita asiduamente por unos 15 productores de la zona, quienes una vez que finalizan su labor dejan una pequeña porción de miel para el Municipio como forma de pago. De hecho, desde el Ejecutivo local tratan de acompañar e incentivar a quienes se aventuran en ese camino. “Hace poco estuvimos participando de Programa Apícola Provincial, que tiene como objetivo revalorizar una actividad tan importante”, destacó María Laura Paglialonga, secretaría de Producción.

Sea como sea, al no existir una cooperativa de trabaja que defienda de forma grupal los intereses de los apicultores, resultado difícil subsistir. Aún más si se tiene en cuenta que sólo el 15% de lo producido se utiliza para consumo interno, el resto es exportado. Ante esta situación,  se está barajando la posibilidad de colocar en la Sala de Extracción una embajadora, eso ayudaría a que cada productor pueda aumentar su rendimiento.