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El panorama cambiará radicalmente según lo estiman los especialistas a partir de esta primera gran tormenta. Noviembre marca un quiebre en el calendario y le pondrá fin una larga lista de meses de sequía. Hasta el próximo otoño se espera por un fenómeno que descargará más agua sobre la región de manera permanente.

En lo que se lleva de este 2018, el servicio de la Cocade tiene contabilizados 824 milímetros de líquido acumulado en la ciudad. Algo así como 75 milímetros por mes, una medición muy por debajo de la media. De todas formas, en los primeros doce días de noviembre el registro ya trepa a unos 110 milímetros. Esta tendencia se acentuará.

 “Lamentablemente ahora la lluvia no sirve, ocasiones más problemas que soluciones”, manifestó Oscar Monjelat, referente del Grupo Caza Tormentas del Sur. El fenómeno de El Niño puede ocasionar que algunas áreas se vean colapsas por lluvias intensas que superen los 200 milímetros en menos de 12 horas.

Para el meteorólogo, martes y miércoles no habrá muchas mejoras. Pueden aparecer intervalos de sol esporádicos, aunque las precipitaciones cesarían recién jueves y viernes. Pero a no cantar victoria, dado que el fin de semana se esperan nuevos chubascos de menor calibre. Yendo más hacia allá, se avecina una temporada estival con abundantes tormentas y es mejor estar preparados.