Los números por ahora le dan el rojo a los colectivos de color amarillo. La ciudadanía no acompaña la posibilida de recorrer largas distancias a bordo del bondi y los horarios tampoco contribuyen a aumentar el caudal en el corto plazo. El móvil de Radio Casilda se subió al colectivo de las 11.19 para conocer su funcionamiento y se encontró con un dato poco esperanzador.

Gustavo, chofer del vehículo que ingresó por ruta A012, tuvo la amabilidad de dialogar con el medio y expresó: "La gente mira, pero como que todavía le resulta poco familiar. Creo que es una cuestión de tiempo. Por lo general llevo a un pasajero por vuelta". Sus palabras retumbaron en el silencio sepulcral de la puerta del Cementerio San Salvador, mientras aguardaba por emprender el camino de regreso. 

El horario de las 11.19 -momento en el que pase por la Terminal de Ómnibus- parece uno de los más benévolos si se lo compara con el resto. Sin embargo, ni así tiene la convocatoria esperada. Dado que a lo largo del recorrido que emprendió el móvil no se ascendió ni un solo pasajero. Recién hubo personas que subieron en el regreso y todas lo hicieron porque se dirigian a la localidad de Carcarañá.

Vale recordar que los otros tres horarios de paso por la Terminal y con dirección hacia el Cementario, son: 5.45, 13.09 y 19.19. Al ritmo que manifestó el consultado chofer, el servicio no sería utilizado más que por cuatro o cinco personas al día. Teniendo en cuenta que el boleto regular cuesta $30,90, la cuenta da un financimiento de poco más de 150 pesos diarios. 

¿En qué puntos se puede encontrar el prinicpal déficit? Las respuestas parecen bastante simples. En primer término, la frecuencia horaria. Son solamente cuatro colectivos en un ancho de 24 horas. Además, hay poco señalización del recorrido, más allá del que se difundió por redes sociales y estará presente en la Terminal de Ómnibus. Pocos saben que el colectivos se detiene en todas las paradas. Finalmente, el recorrido unidireccional le deja poco margen a vecinos de otros barrios, que quedan aislados. Por ejemplo, Alberdi y Yapeyú.