En el ámbito del negocio de la carne comenzó a sobrevolar un rumor acerca de la creación de un nuevo impuesto que afectaría al sector. Consiste en un gravamen que el distribuidor le cobrará al carnicero cuando le descargue cada media res al minorista. Todavía no se sabe si el monto estará determinado por el monto facturado o por un valor fijo por kilo. Y ya lo llaman "impuesto al carnicero". 

Sixto Vallejos, referente del Sindicato de la Carne en la ciudad, explicó en diálogo con Radio Casilda. "Es para embromar a los carniceros y va a terminar aumentando el precio de la carne. Es como todos los impuestos, van a parar a la caja recaudadora", manifestó el sindicalista.

La variante, que reconoció Vallejos, se comenta en el ambiente, implica que ya no se tomará a los puntos de venta de carne como contribuyentes tradicionales. A partir de esto se cortaría con una práctica habitual en la que la mayoría de los carniceros no emite factura a sus clientes.

El gremialista dijo que aún nadie tiene mucho conocimiento de cómo se aplicará, pero la idea es que el impuesto ronde el 1 o el 2%, para que los carniceros lo paguen. Lo que es seguro, es que el porcentaje que se cobre de impuestos, será trasladado al usuario por lo cual, se encarecerá el precio del alimento.