La noticia recorrió el mundo, se instaló en boca de todos y despertó el interés de los fanáticos del cosmos. Telescopios de Hawai y Atacama detectaron la presencia de una molécula orgánica en la atmósfera del planeta Venus. Un sector del Sistema Solar que, hasta el momento, se considera como de nulas condiciones para la habitabilidad.  

Se trata de un gas tóxico y de fuerte olor, denominado fosfina -también fosfato-. Conformado por un átomo de fósforo y tres de nitrógeno. Es de tipo polar, como el agua, y no necesita de la presencia de oxígeno. Se lo puede encontrar en pantanos y hasta se lo detectó en el estómago de algunos animales como pingüinos. Se puede fabricar industrialmente, como se hace en Argentina, en forma de insecticida. 

"Esta noticia abre muchas líneas de investigación. Es una molécula orgánica, porque justamente se forma de la descomposición de materia orgánica", explicó el profesor de física, Hugo Lanas, al aire de Radio Casilda. Si bien no sería la primera vez que la fosfina aparece en órbitas de otros planetas de la Vía Láctea, lo que sorprende es que la cantidad es demasiado alta para un lugar del universo donde se supone no hay actividad biológica.

Según pudo detallar el mismo Lanas, Venus es similar en tamaño a la Tierra, pero distinto en composición. Por ejemplo, no hay agua líquida. La temperatura de la superficie ronda los 400 grados centígrados. En tanto que no posee actividad tectónica, sus volcanes están inactivos.

"Otra charla sería que es lo que cada uno puede llegar a reconocer como vida. A grandes rasgos lo que nosotros reconocemos como tal es a un organismo con capacidad para reproducirse y evolucionar", señaló el especialista. Por el momento es sólo un indicio, pero que podría romper con el esquema de lo que llama 'Zona de Habilitabilidad" en el Sistema Solar. Por ahora, las pruebas indican que esa región está comprendida entre la órbita de Venus y la de Marte. El sitio donde apareció este compuesto, sobrepasa dicho límite. ¿Será posible?