El contacto directo con el cliente les permite a los comerciantes del rubro de motos y bicicletas conocer historias de robos. Muchas veces los usuarios acuden a los locales luego de sufrir la sustracción de los rodados, que en Casilda son blanco constante de los delincuentes: 15 en los últimos 40 días, tal como lo reveló CasildaPlus.com.

En diálogo con Radio Casilda Guillermo Silva, de Bicicletería Silva de la ciudad, explicó que en ocasiones llegan clientes luego de sufrir la sustracción de la bicicleta: “Antes se las robaban y venían a comprar una nueva porque eran más económicas. Ahora de vez en cuando vienen pero por lo general eligen comprar una usada o arreglar alguna que tienen. Es una herramienta que la precisan y por eso tienen la necesidad de tenerla”.

Según el comerciante, una bicicleta común de paseo cuesta entre tres mil y cuatro mil pesos, mientras que las de competición superan los diez mil.

Guillermo señaló que a diario se acercan clientes “a pedir el duplicado de la factura de compra para poder hacer la denuncia” de que el rodado ha sido sustraído. Pero “son muy pocas las recuperadas”.

Para el comerciante “lo más fácil es robar una bicicleta”: “Mientras más grueso es el candado que se le pone, más grande es la herramienta que usan para romperlo. A medidas que le van poniendo cadenas más grandes, van buscando alicates más grandes”.