La mitad del año suele ser el momento en el cual se ven más casos de personas afectadas por virus gripales. Algunos se solucionan con un simple reposo, otros requieren de paciencia y tratamientos. Pero este invierno parece haber venido con renovados bríos en lo que a pestes se refiere.

“Tiene mucho que ver la temperatura ambiente, pero se trata más bien de ciclos virulentos. Depende de la cepa que se desarrolle en cada época”, explicó Hugo Fornasero, médico alergista, en diálogo con Radio Casilda. Sea como sea, aseguró que no deja de sorprenderlo el gran número de consultas que tuvo en las semanas que acaban de pasar. Los pacientes presentan tanto afecciones respiratorias como digestivas.

Por otra parte, el especialista recordó que ninguna vacuna antigripal cubre el cien por ciento de protección. Según su experiencia, esas dosis llegan, con suerte, a contrarrestar el 70% de las cepas. “Hay un sinnúmero de virus respiratorios que no están contemplados”, añadió.

Como parte de las recomendaciones, para quienes se vean involucrados en este tipo de casos, se recomienda no estar expuestos a corrientes de la aire libre y hacer un reposo relativo, es decir, sin ningún tipo de actividad física. Además es vital evitar la automedicación, ya que se puede caer en el error de suministrarse antibióticos que no son acordes al tratamiento que se necesita. Para los más pequeños, se pide no asistir a clases en ese estado ya que es sumamente contagioso.