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Hace cuatro años la ciudad de cambiaba de mando para pasar a manos radicales. Juan José Sarasola se llevaba un triunfo inobjetable en las generales acumulando poco menos de 9 mil votos. Dejando atrás los 6700 que obtuvo Juan Carlos Bacalini. El presente fue diametralmente opuesto, el actual mandamás perdió mucho de ese respaldos que había conseguido y sufrió un revés similar a manos de Andrés Golosetti.

En aquel 2015, a diferencia de esta ocasión, quien se consagraría como vencedor pudo hacerse con el apoyo de Pablo Tomat, a quien había derrotado en una interna ajustada. Votos que en esta oportunidad eran muy necesarios para batir los 9277 que juntó el candidato del PJ. Sarasola apenas pudo sobrepasar la línea de las 6700 voluntades, muy parecido al número que no le alcanzó a Bacalini hace cuatro años.

Otro dato no menor del 2015 es que Germán Zarantonello fue tercero con 3513 votos. Otro hombre identificado con el justicialismo, que en aquel entonces respondió a la línea de Massa, le privó a los suyos de seguir al mando del municipio.

El crecimiento de Andrés Golosetti tampoco deja de sorprender. Ya que hace apenas dos años atrás, se erigió como el candidato a concejal más votan con 5873 votos según el escrutinio definitivo. Cifra que rompió por varios miles de votos en su primera incursión como candidato a la intendencia y que le dio el triunfo. Evidentemente la repetida frase del Peronismo Unidos dio sus frutos.

Otro que se había presentado para ganar una banca en el 2017 -y lo consiguió- fue Alberto Viru Yualé, quien rompió la barrera de los 4500 sufragios. Sin embargo, ahora como posible intendente apenas recaudó 2120. Una caída considerable.

El caso de la Fuerza Popular Casildense es cuanto menos llamativo. En 2015, como Pili Ciribeni como candidato al Concejo, ostentó 2629 voluntades. Creció enormemente con Manuela Bonis dos años después, quien cosechó 3933 boletas en las urnas con su nombre. E increíblemente se quedó fuera del recinto en esa oportunidad. Pero tuvo su revancha en este 2019, aún cuando su caudal de votos cayó en casi 500 voluntades. Con 3469 votos -según escrutinio provisorio- la representante de la FPC consiguió su objetivo.

Otro párrafo aparte merece el Senador Eduardo Rosconi, dueño de una figura que parece intocable en las urnas. En 2015 duplicó a Enrique Manjón, su más inmediato perseguidor. Fueron 24484 votos contra apenas 12272 del ex jefe comunal de San José. Cuatro año más tarde, la victoria sobre Jorge Álvarez fue aún más apabullante. Según el recuento provisional, el casildense sobrepasa los 29 mil sufragios y el ministro de Desarrollo Social con suerte pudo trepar hasta 10 mil.

Para finalizar, y no por eso menos importante. Hay que poner especial atención sobre lo que sucedió con la participación del padrón. Se nota una baja considerable. En el 2015 se acercaron un total de 21267 casildenses a las urna. Dos años después la cifra fue similar: 21155. Sin embargo, en el presente los votos emitidos cayeron a 19741.