La ciudad de Casilda ha sido -y es-, un punto fuerte en la región respecto al comercio, las ventas mayoristas y minoristas, y la industria. Pero la pandemia, que no solo trajo consecuencias epidemiológicas, pegó de cerca y en ocasiones de lleno, en firmas de distintos rubros que poco a poco buscan el calor de ese famoso sol que siempre "sale para todos".

Los que saben, entienden que la cosa está complicada. En Radio Casilda dio su punto de vista Gustavo Barraza, gerente del Centro Económico del Departamento Caseros. "El panorama se divide por sector, tenemos el sector meta mecánico, de las industrias, que está trabajando a pleno y con muy buena demanda y con entregas con bastantes demoras, y con un problema muy serio que es la provisión de chapas", expresó en el inicio de la charla.

"El sector de la construcción -continuó-, tiene una activación muy importante producto del incremento de obras menores y muchas obras grandes que se han iniciado o que se han continuado".

Siguiendo con su análisis, agregó que "el sector del comercio podemos dividirlo en dos, por un lado lo que está relacionado con el sector alimenticio que sigue funcionando relativamente bien, con niveles de venta oscilantes y que a partir de mediados de octubre se ha notado una disminución muy fuerte en estos".

"Y tenemos el otro sector -cuenta Barraza-, que está relacionado con lo que es ropa, calzado, que está bastante parado y más aquellos que están relacionados con eventos, aquellos que venden vestidos, todo lo que es graduaciones, -por ejemplo- ahora que se acerca fin de año, están parados".

Respecto a los bares, uno de los puntos que más polémica generó en la comunidad, explicó: "De cierta manera se van recuperando lentamente con los márgenes de gente que les permite el protocolo acorde a las medidas de cada local. Como nosotros lo vemos, la gente concurre, desde la autorización, podemos decir que la recuperación ha sido positiva".

¿Y el futuro?

Al ser consultado por lo que siente que puede pasar, el entrevistado reflexionó: "No quiero ser apocalíptico, pero se ve muy complicado para enero y febrero, hay una alta preocupación en todo el sector del comercio".

Como argumento, manifestó que "a partir del 15 de octubre es como que se frenó todo, fue cuando el dólar pegó esa estampida que llegó hasta $190, y se frenó todo: entrega de autos y de insumos y la gente se asustó".

"Ahora vienen las fiestas de fin de año", dice y suma "que van a ser muy particulares, y después nos toca enero y febrero que siempre fue un misterio, el poder adquisitivo se ha visto notablemente golpeado y disminuido, cuando vos los comparas a precio a dólar, se perdió 50% del valor adquisitivo, pero tenemos que ser optimistas".

 

La palabra de Gustavo Barraza, gerente del Centro Económico del departamento Caseros.