El trágico 24 de febrero pasado marcó el antes y el después de 13 familias, y abrió -o debería haberlo hecho- una nueva era en el transporte de la región. Entre las modificaciones más sustanciales se encuentra la quita de la concesión a Monticas, lo cual derivó en la eliminación del servicio que conectaba Casilda y Buenos Aires, el cual nunca fue repuesto.

Dos servicios salían en las madrugadas desde la terminal local con destino a Retiro en las primeras horas de la mañana. Una vez que se incorporó la UTE 33/9, ambos quedaron fuera de la grilla y los pasajeros casildenses obligatoriamente deben pasar por Rosario para luego llegar a la Capital Federal. 

Durante esta semana, en la ciudad se presentó el proyecto de la nueva Ley de Transporte. Además de los diputados justicialistas Claudia Giaccone y Julio Eggimann del bloque Justicialista Juntos por Santa Fe, llegó a la ciudad Héctor Zanda, el subsecretario de Transporte provincial. Todos fueron puestos en tema, ya sea por la inquietud trasladada por los Usuarios Autoconvocados por un Transporte Seguro y Eficiente, o bien por personas directamente afectadas.

Uno de ellos es Eduardo Basso, quien por razones laborales hace 17 años que debe dirigirse a Buenos Aires y perdió la chance de hacerlo directamente desde la ciudad donde reside. El casildense dio su testimonio en Radio Casilda y reconoció que el concejal Yualé le prometió gestionar el restablecimiento del servicio.