El Comité de Epidemiología del departamento Caseros y que funciona desde el hospital San Carlos trabaja incansablemente desde que se inició la pandemia. El tiempo pasa pero quienes están en la primera línea de lucha contra el virus, todos los días deben someterse a largas -y peligrosas- jornadas de labor.

En Casilda, de confirmarse un solo caso el día lunes, este martes se conoció que fueron diecisiete los pacientes que registraron esta patología sumando un total de 496. Pero, tal como relató Alicia Oriato en diálogo con Radio Casilda, "todavía es muy prematuro evaluar la nueva reapertura" de actividades en la ciudad, en relación a la situación epidemiológica actual.

Además de evaluar desde la medicina, lo hizo desde el propio sentir y el de sus colegas. "Estamos todos muy desgastados. Desde la cuestión emocional estamos sin descanso, muchísimos trabajando en esto desde hace tiempo", explicó.

Y sumó que es una época donde parte del recurso humano tenía planificadas sus vacaciones que "no se pudieron tomar". La necesidad puede más, e incluso "las licencias estuvieron recortadas por una cuestión local y decidieron no acatarse", señaló Oriato.

Los paradigmas cambiaron de la noche a la mañana y el personal médico debió adaptarse. "Estamos trabajando en una salud totalmente diferente a la que uno hubiera esperado y planificado. Uno trabaja para control de salud, prevención y otro tipo de objetivo en la población", indicó la entrevistada, pero hoy, las cosas ya no son así.