La agrupación que responde a CTERA expresó públicamente su repudio hacia la represión que sufrieron sus colegas en el sur del país. Por supuesto, se plegarán a la medida de fuerza de la próxima semana y pidieron que las soluciones lleguen por la vía política.

El paro del 2 de julio es una forma de solidarizarse con los maestros que fueron víctimas de la violencia policial, y alcanzará a todas las dependencias, tanto públicas como privadas. El comunicado que lanzó el cuerpo local se manifestó "en defensa de salarios acordes a la canasta familiar y por una escuela de calidad para los niños".

Quien también tomó la palabra fue Armando Yualé, delegado de Amsafé Caseros. "Todos podemos manifestarnos pacíficamente y pelear por lo que consideramos que son nuestro derechos. Pero no vamos a aceptar la represión y menos cuando viene de parte del Estado", reafirmó. Y comparó esta situación con la muerte del profesor Carlos Fuentealba en 2007.

Por otra parte, Yualé se refirió a la tan cuestionada cláusula gatillo. Si bien Caseros rechazó en su mayoría el aumento establecido del 18%, explicó que como son las condiciones. "Se trata de un adelanto del aumento del segundo semestre. En la medida que la inflación supere ese techo, lo deberían ir abonando", sostuvo. De todas formas, dijo que no hay certezas sobre el porcentaje que le corresponde -o no-  a los jubilados.