Pareciera ser que esta vez, no hay vuelta atrás. Luego de dos décadas de continuidad, con avatares del destino como en cualquier proyecto deportivo, todo indica que el básquetbol tendrá interrumpidas sus actividades en Aprendices Casildenses. Tal y como se anunció en la página oficial de la disciplina en Facebook, no hubo un grupo de trabajo que reemplazara a la subcomisión saliente.

De esa manera, no hay forma de solventar una eventual nueva campaña, por lo que se caería definitivamente el deporte que tiene su hogar en el Gimnasio Centenario. A su vez, quedan atrás 20 años en los que la Academia retornó y dio pasos cortos pero seguros, partiendo de un gran trabajo en sus divisiones inferiores. Ascendiendo o bajando de la categoría principal de la Cañadense, pero siempre empujada por la buena voluntad de los jugadores que se pusieron la musculosa azul y blanca.

En los tiempos más recientes, el conjunto de Nueva Roma fue de los máximos protagonistas de la divisional B,  coqueteando con volver a la elite a fines de 2016, cuando se vio postergado en la definición ante ADEO de Cañada de Gómez. Aún con tal campaña en curso, el proyecto tambaleó por la carencia de recursos, quedando al borde de bajarse del torneo y ser desafiliado de la Asociación Cañadense en pleno desarrollo del certamen.

Más allá, la subcomisión saliente, dejó un importante trabajo en obras. El recinto de juego de la intersección de Villada y 25 de Mayo, fue pintado y se reparó el piso de parquet. Hoy, sólo parecen quedar los recuerdos y un esfuerzo que no está teniendo continuidad, llevándose consigo al básquet del club que cumplió un siglo de vida hace menos de seis meses.