La Comuna de Arteaga fue una de las que tuvo recambio de mandatario concretado en las pasadas elecciones de octubre. Julián Vignati, del partido Unidad Popular Arteaga, superó en las urnas a Sergio Protti y se transformó en mandamás. La asunción del joven se llevó adelante la semana anterior y durante sus primeros días al frente del pueblo pudo notar un sinfín de irregularidades y descuidos.

“La Comuna quedó sin un peso, literalmente. Hay compromisos asumidos a fin de mes que superan ampliamente lo disponible en caja. Tuvimos que congelar compras para darle prioridad al pago del aguinaldo y las cajas navideñas de los empleados”, enfatizó Vignati. En ese sentido, aseguró que están en un proceso de reconstrucción ya que a la transición, para su grupo de trabajo, no fue normal. Añadió que hubo muchos datos que se le brindaron y otros que eran falsos.

Según el nuevo jefe comunal de Arteaga, hay apenas dos máquinas bordeadoras para reacondicionar a toda la localidad y sólo un puñado de vehículos registrados. Es por que se encuentran participando de una serie de auditorías para que los ciudadanos puedan estar al tanto de la situación delicada que se atraviesa.

Vignati fue duro con la gestión Protti.
Vignati fue duro con la gestión Protti.

“Todavía no tuvimos encuentros con Sergio Protti o con allegadas. Pero cuando fuimos minoría participamos de un encuentro en el cual se mostraron balances de 7 millones de pesos”, contó Vignati. Lo cierto es que cuando él tomó el mando, los números estuvieron lejos de coincidir.

Otras acciones que preocuparon al hombre de UPA son las cenas del ex partido oficialista que se pagan desde la arcas de la Comuna (existen registros de ello) y los 43 empleados que se pasaron a planta temporaria luego de que Protti perdiera las elecciones.