En un domicilio de calle Urquiza 2525, dos delincuentes ingresaron a la vivienda de un jubilado con el pretexto de quererle comprar una cabreada de hierro que estaba a la venta en el frente de la casa. Una vez dentro, lo maniataron, lo golpearon y a punta de pistola, le robaron dinero en efectivo.

El hombre de 77 años estaba solo ya que su esposa, Margarita, había salido a hacer mandados, según su propio testimonio en diálogo con CasildaPlus.com. Por una cuestión protocolar y por haber sufrido golpes, el jubilado tuvo que ser atendido en un efector privado de Casilda donde le constataron su buen estado de salud.

Luego del rápido accionar de personal de Comando Radioeléctrico, en el lugar se hicieron presentes los fiscales Marianela Luna y Emiliano Ehret. Si bien prefirieron ser cautos respecto al proceso de esclarecimiento, anunciaron que ya estarían tras al menos, un posible sospechoso.

Una nueva historia con del Cuento del Tío tuvo protagonismo en la localidad. El suceso, que se dio a plena luz del día, ya está en manos de la Policía de Investigaciones que se prestaba tomando declaraciones en el domicilio del delito. 

Margarita, confió que su marido recibió agresiones por parte de los malhechores que incluso se llevaron elementos de mucho valor sentimental. Ambos moradores en horas del mediodía se encontraban en su hogar en compañía de personal policial.

La cabreada: la excusa de los ladrones.
La cabreada: la excusa de los ladrones.