La Asociación Vecinal de Barracas funciona a cuentagotas, con su comisión directiva reuniéndose en casas de familia y con proyectos en ciernes que quedan encajonados. La falta de un sitio para organizarse es un problema de larga data.

El tema llegó al Concejo porque en la primera sesión de 2018, se les solicitó a los ediles su colaboración para que la institución pueda contar con un espacio físico donde llevar a cabo todas sus actividades.

Si bien la cuestión pasó a estudio de comisión y se decidió que la secretaría del Concejo Municipal coordine una reunión con los interesados, aún no hay novedades al respecto del encuentro. Al menos eso manifestó el referente de Barracas, Héctor Hachen.

"Quisimos hacer la presentación oficial de la comisión y nos recibieron. Fuimos al Concejo que se había comprometido a cedernos terrenos en comodato, en forma de ele, que comienzan en Mitre y Catamarca. Lo único que tenemos, es un lugarcito dentro del corralón", dijo Hachen en Radio Casilda.

 

La vecinal funcionaba frente al Corralón, e incluso se había un terreno destinado al lado del dispensario de Barracas, pero la construcción nunca se llevó a cabo. Mientras aguardan una respuesta del municipio y a pesar de haber obtenido la personería jurídica recientemente, la comisión se plantea disolverse ante la desidia que encuentran en el plano de los funcionarios.