No son situaciones que se vean a menudo, aunque bien vale la pena destacarlas. Dentro de una cultura exitista y que pocas veces destaca el esfuerzo, la dirigencia del Club Belgrano de Arequito tuvo una idea singular.  A dos semanas de haber perdido la final del Torneo Clausura contra 9 de Julio, se reunió en la sede para despedir el año y gratificar a quienes los representaron en el campo de juego.

Se trató de un agasajo que contó con la presencia de gran parte del plantel. La idea fue mostrar el afecto a los protagonistas principales pese a la derrota en el clásico. Incluso hay quienes aseguran que la noche, fue aprovechada para avanzar en la retención de algunas piezas importantes, como Leandro Cuevas y Alexis Morata. 

El 2017 para Belgrano fue bastante irregular. De hecho, comenzó con muchas ilusiones y, a mitad de año, quedó parado por no entrar entre los ochos primeros del Torneo Apertura. En el medio hubo cambios. Chiquito González reemplazó a Mauricio Yuale. Se fueron Damián González y el colombiano Robledo Correa. Arriba Nahuel Martins y Alexis Canario.

Lamentablemente, el segundo semestre no pudo coronarse con la obtención del Clausura. Pero la mejora fue real. La Pantera estuvo a un penal de hacer lo que muchos creían imposible: vencer a 9 de Julio. La velada de ayer, servió para apoyar ese sacrificio.