La institución deportiva que fue fundada en 1923 por un grupo de adolescentes se ha transformado en una de las más prestigiosas y respetadas del ambiente. El Azul respira fútbol, pero posee uno de los predios admirables que tiene la zona. En la noche de viernes, sus socios e hinchas se reúnen para levantar sus copas.

Cuenta la historia que su primer presidente no tenía más de 17 años, trabajaba como canillita en el pueblo y se llamaba Valentín Ferrari. Pero desde ese entonces, Belgrano no dejó de crecer. Disputó su primer partido de fútbol con apenas dos días de existencia y fue forjando logros destacados.

En 1926 vistió por primera vez los colores azul y blanco que tanto lo identifican, y durante ese mismo lapso se creó el escudo, diseñado por Elías García y con la intachable frase Orden y Progreso

Sus participaciones oficiales en la Liga Casildense comenzaron en la temporada de 1951 y su primer título lo alzó en quince años más tarde. De hecho, La Pantera fue dos veces tricampeón del torneo más prestigioso de la zona (1966-67-68 y 1975-76-77). En 1996 añade otra estrella de la mano de un tal Jorge Sampaoli y su última conquista se remonta al 2011. Justamente ese año, inaugura su actual predio el 25 de mayo con un cotejo que enfrentó al Seleccionado de la Liga contra un combinado de Argentina Sub-20.

Mucha agua corrió debajo del pueblo. Belgrano sigue dando pasos firmes que lo transforman en un club modelo y este 23 de marzo finalizará con una gran cena en la sede.