Un empleado de la Sapem debió ser trasladado de urgencia hacia Rosario por culpa una circunstancia evitable: se rompieron vidrios mientras estaba trabajando en la recolección de residuos domiciliarios.

El episodio ocurrió en Boulevard Villada al 1100. El empleado lanzó una bolsa de basura a la compactadora sin detectar que había dos botellas de vidrio dentro. Las botellas estallaron y los trozos de cristal se esparcieron por el aire y salpicaron su rostro.

Debido a las heridas recibidas, el joven tuvo que abandonar sus labores yfue trasladado al Hospital San Carlos. Dado que su caso fue considerado de complejidad, fue derivado luego a una clínica de Rosario. Allí le hicieron un análisis más exhaustivo y confirmaron que no quedaban restos de vidrios en los ojos. Afortunadamente, su visión no se vio comprometida. Cerca de la medianoche fue dado de alta.

Desde el gremio que agrupa a los recolectores reiteraron el pedido de ser cuidados con la basura. Existe un fuerte malestar en los trabajadores debido a que se trata del segundo accidente en el cual se ven involucrados en menos de dos meses. La Sapem recordó a toda la ciudadanía que bajo ninguna situación se deben arrojar vidrios en las bolsas de residuos. Dicho material debe estar separado del resto de la basura, en una caja de cartón y debidamente identificado, para evitar accidentes.