La tragedia vial ocurrida el 24 de febrero en ruta 33 parece haber marcado un antes y un después en lo relativo al transporte en la región. Pero a casi cuatro meses del siniestro que acabó con la vida de trece personas algunas cosas parecen no haber cambiado.

Este sábado se reventó un neumático de un colectivo 33/9 cuando llegaba a Casilda. Y este martes, una de las unidades amarillas tomó fuego en Zavalla. Justo en esa localidad que sufrió la tragedia en carne propia debido a que los dos choferes, tanto el de Monticas como el de Metropolitana, habían nacido allí.

La imagen del humo en el coche en Zavalla.
La imagen del humo en el coche en Zavalla.

Hugo Belén, primo de Gustavo Souza, quien falleció conduciendo el Monticas, manifestó su bronca en Radio Casilda. "Es más de lo mismo. La gente de Zavalla está bastante preocupada y no sé hasta cuando va a tolerar esto", dijo. Agregó que hace unos días un micro quedó varado y que los horarios de las frecuencias no se cumplen.

"Mi familia viaja a Rosario. La gente quiere viajar tranquila. Hay un descontento total. Ayer apedrearon a dos colectivos a la altura de la Difunta Correa en ruta 33. Doy fe de eso porque un chofer salió lastimado y mi hermana lo atendió", declaró Belén, quien cree que los agresores estallaron de bronca ante el mal servicio que se presta.

"No descarto que pueda haber otra tragedia", sentenció preocupado el primo de uno de los choferes fallecidos quien contó que "un amigo se persigna antes de subir al colectivo", a manera de graficar la inseguridad con la que la gente viaja cada día en las unidades de la UTE que reemplazaron a las de Monticas.