Después de once meses de lucha y sufrimientos, la familia de Bruno Chavero se va reencontrando y recupera la tranquilidad. El pequeño que nació con espina bífida debió operarse en reiteradas oportunidades y una vez que fue estabilizado durante 60 días en Rosario, pudo volver a su ciudad.

 

 

Si bien aún se encuentra en el hospital San Carlos, su padre puede visitarlo asiduamente mientras su madre lo acompaña en la sala número cuatro. Damián cuida de los hermanos de Bruno y ultima los detalles de su nueva casa. Soledad, siempre junto al niño, contó cómo se encuentra en Radio Casilda.

“Él está bien. Tiene aparatos para que no haga las apneas y lo ayude a respirar. Con eso controla los cortes en la respiración y usa un saturómetro para medir el oxígeno y sus latidos”, dijo su madre que informó que el niño respira por sus propios medios pero sigue siendo un paciente electrodependiente.

Al necesitar energía constantemente, la casa en donde viven necesita de un generador eléctrico para ser usado ante los cortes de luz. La vivienda del barrio Fonavi está siendo reacondicionada y para estar completa, requiere de ese equipo. Una vez que lo tenga, Brunito podrá conocer su nuevo hogar.