Aquel 29 de septiembre de 1907, de acuerdo a una ley provincial, todo el centro urbano que tuviera más de diez mil habitantes tenía derecho de pasar a ser Municipio, eligiendo un Intendente y creando un Concejo Deliberante. Algo que ocurrió hace casi 122 años en Casilda.

Hugo Racca, concejal y escritor, recordó en Radio Casilda ese preciso momento y destacó: "Fue un hecho meramente estadístico, no cambió mucho la ciudad. Lo que sí cambió es que nos pasamos a una categoría administrativa superior". De la Villa, manejada por una Comisión de Fomento, a una ciudad conducida íntegramente por un Intendente electo y con dedicación plena. A su vez, con ediles elegidos a partir del año 1908. Quienes semanalmente tenían, como aún pasa, la responsabilidad de reunirse y tratar determinadas cuestiones.

El representante máximo de la provincia era por aquel entonces Pedro Echagüe, quien estampó con su firma el acta que confirmó el traspaso. Según apunta el libro Breve historia de la Ciudad de Casilda, del historiador casildense Federico Antoniassi.

Oficinas de la vieja jefatura de policía.
Oficinas de la vieja jefatura de policía.

El mismo entrevistado explicó por aquellos días los festejos eran multitudiarios. "La Semana de Casilda estaba llena de actividades. Se hacía en las plazas generalmente, aunque hubo también otras locaciones. Para los que vivimos la década del sesenta fue algo muy lindo", recordó el actual Jefe del Archivo Histórico de la ciudad.

Un punto clave

En el cruce de calles Dante Alighieri y Casado se encontraba la vieja comisaría, siendo uno de los lugares más importantes de esta celebración. Allí se le dio formalidad al paso de Casilda a lo que hoy es, una ciudad que supo ser imponente dentro de la bota provincial.

Hoy, esa esquina alberga un reconocido comedor. "Es un lugar emblemático, en la foto que es histórica se ve el edificio de la antigua Comisaría", agregó Racca. Dentro de dicho salón de comidas posa una placa que recuerda aquel imborrable momento.