En Casilda hace un tiempo que se intensificaron los controles de alcoholemia. Últimamente, en la zona urbana se le daba la posibilidad a los que conducían con más del 0.5 de alcohol en sangre que le den el volante a un acompañante para que no remitan su vehículo al corralón municipal. Pero en los casos de los foráneos que no tienen alternativas de conducción, la cuestión es diferente.

"Tomamos la decisión que cuando una persona no es de la ciudad, evitar al conductor alternativo y remitir el vehículo al corralón. Y cuando la gente es de la localidad, si le vamos a dar esa posibilidad pero controlando que sea el conductor alternativo el que maneje hasta su casa", declaró Federico Censi, el Secretario de Seguridad Ciudadana.

Censi manifestó que aún no definieron la forma en la cual van a instrumentar el control sobre los casildenses pero aseguró que van a corroborar que el titular del coche, llegue hasta su casa. "Se trata de hacer todo lo posible para que la persona alcoholizada no siga manejando. Tratamos de dar posibilidades para que la persona sienta que lo cuidamos. A veces damos la mano, y nos agarran el codo", dijo la autoridad municipal en Radio Casilda.