El cuadrante que delimitan las calles San Juan, Moreno, San Luis y Washington, es de alto movimiento en los días de semanas. Claro está que allí funciona el corralón municipal, donde van parar muchos artefactos en desuso. Sin embargo, la preocupación de los vecinos de la zona crece por un montículo de basura que se acumuló en un depósito de esa misma cuadra.

Llegando a finales de la semana anterior, y respondiendo a los fundados reclamos que hablan de un mal olor y presencia de roedores, se inició con la tarea de remoción. Los empleados utilizaron una pala mecánica y un camión para cargar todo lo que se pudo. Para los habitantes de la zona, las labores vienen con un ritmo bastante lento.

“Es mucha la basura que se acumuló y el olor entra a los hogares de forma constantes. Desconozco cuál es el motivo de etas situación”, sostuvo Liliana, vecina domiciliada en San Juan al 2600. Para ir más lejos, la mujer en cuestión se refirió a los ruidos molestos que se dan el galpón que se utiliza como lavadero. En ese sentido destacó que a partir de las 7  puede escuchar con nitidez cualquier sonido que salga de allí dentro.

Liliana, y muchas personas de esa zona de barrio Barracas, ya presentaron su descargo con Marte Lapegüe, secretaria de Obras Públicas, sin embargo las promesas de una pronta solución parecen no llegar.