El pasado sábado, en las primeras horas de la noche, se registró un robo en el kiosco ubicado en calle Ovidio Lagos entre Catamarca y Bolívar. La empleada del lugar fue sorprendida por un delincuente que exigió dinero y se llevó la caja registradora. La dueña del local lamentó la situación y aseguró que nota una creciente ola de hechos delictivos en la ciudad.

Mara, propietaria del comercio que fue asaltado, contó en Radio Casilda que fue notificada del suceso de forma inmediata. "Yo no estaba en el lugar, pero me llamó la chica que atiende de forma muy nerviosa y me contó lo que había pasado", relató. El sujeto ingresó con una campera inflable y, sin quitarse el casco, logró intimidar a la única persona que tenía enfrente. Posteriormente, se llevó toda la recaudación.

“Es algo lamentable. Uno no quiere acostumbrarse a vivir así, pero cuando conté lo que me había ocurrido, me enteré de otras cosas peores”, subrayó la víctima. En ese contexto aseguró que una compañera del gimnasio sufrió la sustracción de su bicicleta pese a que estaba atada con candado y otra conocida se encontró con la sorpresa de una entradera.

Por otra parte, Mara contó que ya había tenido algunos indicios de inseguridad, porque mese atrás le rompieron un vidrio y se intentaron colar por la claraboya del baño. La Policía estuvo en el lugar tomando declaraciones, aunque el caso será difícil de esclarecer sino se cuenta con la colaboración de las cámaras de seguridad.