El Bicho Fuego es el hit del verano. En Casilda se acumulan los casos de las víctimas de las picaduras de este insecto que deja marcas muy notorias en la piel, quema, y trae algunas consecuencias indeseables.

Desde 2014, esporádicamente se presentaron las primeras experiencias. Según los especialistas, este bicho rojo y negro con tonos amarillos, ingresó por el norte de Santa Fe. Es propio de zonas cálidas y húmedas. Su aparición se hace frecuente en las altas temperaturas y tiene el aspecto de una hormiga, con antenas, alas que no utiliza con frecuencia. Busca luces blancas, y es muy nocturno.  

El error frecuente que las víctimas cometen, es que intentan correrlo con la mano y allí es donde se libera la sustancia que al ser desplazada, deja una extensa raya roja. Por eso se le llama Bicho Fuego. Al mismo tiempo que muere, libera una toxina que luego produce una reacción importante y que puede permanecer en la piel entre 7 y 10 días.

El experimentado doctor Gerardo Minio, dio a conocer la mejor forma de controlar el accionar del insecto. "Lo ideal es dejar un papel sobre la piel hasta que suba y que así no libere la toxina. Si alguien lo aplasta, se contamina con la toxina que produce una irritación importante y localizada. En las primeras 24 horas se forma una roncha, parecida a una reacción alérgica. Es común que tome cara y cuello. Se confunde con la culebrilla. La diferencia es que esto es instantáneo. Se empieza a sentir ardor y picazón", dijo Minio en Radio Casilda.  

¿Qué se hace una vez que el Bicho Fuego ya nos picó? "Hay que lavarse con agua y jabón neutro. El otro elemento que lo inactiva rápidamente es la combinación de agua con bicarbonato, aplicada con agua fría. Vale concurrir a una guardia para que indiquen cremas con corticoide y a aquel que tenga reacciones con otras picaduras, es conveniente acompañarlo con un antiestanímico", sostuvo Minio.

La picadura puede dejar infecciones secundarias de manchas blancas, pero generalmente produce una costra que dura alrededor de una semana. En los márgenes de los ríos y las quintas, la Bicho Fuego ya está conviviendo con nosotros. No hay forma de repelerlas, pero sí de controlarlas y la mejor manera de hacerlo, es siguiendo los concejos de los especialistas.