Cada vez que el cielo se nubla miramos para el lado de Melincué. Hace meses que la situación de la laguna es crítica. Su desborde afectó directamente los caminos que conectan al pueblo, e incluso trajo complicaciones en la zona urbana. Ante la inminencia de nuevas precipitaciones, operarios de la provincia y la comuna reforzaron las barreras y buscan controlar el avance del agua.

Milardovich, Región 5.
Milardovich, Región 5.

“Estamos atravesando una situación compleja, muy delicada. El departamento General López es el más afectado por esta crisis hídrica por una multiplicidad de factores. Producto del relieve, las formas, el humedal, entramos en una situación de crisis muy grande”, anunció Dardo Milardovich, coordinador provincial de la Región 5.

Dentro del actual fenómeno climático denominado “Súper Niño” se produjeron lluvias que datan desde abril de 2014. La persistencia de este bloque de tormentas ha afectado a la producción y a los barrios de las diferentes localidades, como Venado Tuerto, María Teresa, Santa Isabel, Teodelina y el propio Melincué.

Haciendo un poco de historia, Milardovich recordó en Radio Casilda que “de 2000 a 2002 apareció un Niño aunque más leve en cuanto a sus persistencia y volumen. En los últimos tres años llovieron 5000 milímetros y por aquellos años se hablaba de 1.800”.

Hoy por hoy, el casco urbano de Melincué está a salvo. El problema está en la ruta 90, que es el camino de la costa este de la localidad, y linda contra la laguna. La altura de la cuenca actualmente supera todos los niveles históricos y el bombeo no alcanza para llevar tranquilidad. Es por eso que debieron fortalecerse las defensas y gracias al trabajo de bomberos, se mantiene a la población a salvo.