La comunidad educativa de la Escuela Coppari de Casilda denunció que en un campo lindero hubo fumigaciones con agroquímicos a pesar de que la ley lo prohíbe. Y lo peor fue que la aplicación se realizó durante el horario de clases.

El hecho ocurrió la semana pasada y no fue la primera vez, según refirieron docentes de ese establecimiento, denominado Núcleo Rural de Educación Secundaria Orientada N° 2202 “Colonia Candelaria”.

Según los relatos de las maestras, el productor agrícola que explota el campo vecino realizó una fumigación a 100 metros del edificio escolar y en pleno dictado de clases, por lo que enseguida alumnos y docentes comenzaron a evidenciar síntomas como picazón en los ojos y en la garganta y resecamiento de labios.

Liliana Ruggeri, la supervisora de la Región Quinta del Ministerio de Educación, dio su testimonio en Radio Casilda. "En el momento que nos avisaron nos dirigimos a la Municipalidad para avanzar de forma verbal, y luego cuando volvió a la escuela labró un acta. Se ordenó evacuar la escuela y le dije a la docente que se comunique con los padres. El viernes presentamos la denuncia luego de dar los protocolos de aviso", relató la superior.

Desde la Secretaria de Asuntos Sociales de Amsafe denunciaron la situación a la que se ven expuestas las escuelas que trabajan en el ámbito de la ruralidad, cuyas comunidades educativas continúan siendo agredidas por los agrotóxicos utilizados para la fumigación de las unidades agropecuarias que lindan con sus edificios.

El delegado de la delegación Caseros, Armando Yuale, también dijo: "Repudiamos la situación porque no se respetó la reglamentación a la hora de aplicar estos productos. No tiene que hacer pensar a todos y debe intervenir el Estado. No se pueden suspender días de clases por esto y si no tiene una actitud firme, se va a volver a repetir".

En un comunicado, Amsafe exige al Ministerio de Educación la instrumentación de todas las acciones necesarias para garantizar la protección de la salud y la vida de todos aquellos que diariamente desarrollan sus tareas educativas en la ruralidad, velando por el cumplimiento efectivo de las regulaciones previstas por la Ley y promoviendo activamente las medidas que aseguren que estos hechos no se repitan.