Los casos del cuento del tío parecen volver a ganar terreno en la ciudad. Esta vez, la que se ve involucrada indirectamente, en las Escuela Especial Camilo Vitalone. La semana pasada hubo dos quejas de familiares de víctimas a las cuales les sacaron dinero a cambio de cobrar el bono contribución que realiza la institución.

El blanco, en ambos casos, fueron dos personas mayores. Según los relatos de quienes se vieron envueltos en el ilícito, un sujeto de unos 50 años de edad, de contextura fornida y gran altura, se presentó en los domicilios y dijo que venía a cobrar la rifa. Luego de tomar el dinero, se retiró en un automóvil de color blanco.

La irregularidad fue rápidamente advertida, porque a los pocos días se presentó el verdadero cobrador del bono contribución. “Le pedimos a quienes están pagando las cuotas que tengan en cuenta que la persona que se encarga de hacer ese trabajo es siempre el mismo. Su nombre es Leandro, posee un carnet que lo identifica y antes de retirarse les debe entregar el troquel sellado y un volante que indica a los ganadores de cada mes”, relató Sandra Tarquini, directora de la institución, en charla con Radio Casilda.

Las autoridades se desayunaron con la noticia porque los familiares de las víctimas mostraron su descontento en las instalaciones que la escuela posee en el barrio Barracas. De todas maneras, prefirieron no hacer la denuncia ante la policía ya que desean preservar la identidad e integridad de los afectados.