Desde hace algunos meses, los automovilistas que transitan la ruta 33 encuentran las barreras levantadas al llegar al límite que divide los departamentos Caseros y San Lorenzo. El fin del peaje puso en jaque la estabilidad económica de más de 20 familias. Ya son varios los ex empleados que se cansaron de esperar por novedades respecto de una posible reubicación y fueron indemnizados.

Por el momento, son sólo ochos los trabajadores que siguen ligados laboralmente a la nueva firma. Desempeñan actividades con los móviles de seguridad vial, y manejan grúa liviana y pesada. Otros cuatro supervisores están cumpliendo horarios y reciben haberes mensuales, aunque ese pago está garantizado por el pliego que se firmó y se extendería sólo por seis meses.

El resto de los obreros que habitualmente desarrollaban tareas en las cabinas no tienen un futuro laboral garantizado. Incluso ya  hubo diez que formalizaron los trámites del retiro voluntario."Esto es de acuerdo a como vaya el país. Confíamos en que pronto va a comenzar la construcción de la autovía. Los plazos no son los mismos, pero queremos seguir trabajando", manifestó Néstor Farías, delegado de Sutracovi, en .Radio Casilda.

Por otra parte, está pronta a comenzar la etapa de demolición. Allegados a la prestadora que se encargará de ese trabajo, ya estuvieron haciendo evaluaciones de impacto ambiental e higiene.