El dueño del negocio de telefonía asaltado el martes por la tarde en el centro casildense reveló que ese golpe fue el séptimo robo que padece entre los distintos locales que explota en la región, y que debido a esa situación ha resuelto trabajar casi sin mercadería a la vista.

Darío Gómez es el propietario del local de telefonía Claro ubicado en pleno centro de Casilda, que el miércoles por la tarde fue violentamente asaltado. En diálogo con Radio Casilda dijo que no es la primera vez que sus empleados son víctimas de robo y manifestó de qué manera pretenden seguir adelante con el comercio.

“El robo fue minutos después de las cuatro de la tarde cuando las dos empleadas recién arrancaban la jornada. Ingresaron dos hombre, redujeron a la que estaba en el mostrador, la llevaron al depósito, en la parte trasera, donde estaba la otra, las maniataron y se llevaron alrededor de 40 equipos de telefonía”, resumió.

El episodio ocurrido en el local de Buenos Aires al 2300 sorprendió la tranquilidad de la tarde del miércoles y preocupó a toda la comunidad debido al horario, el lugar y a la impunidad con la que se movieron los dos hombres y una mujer que en la vereda hizo de campana. La situación evidenció la falta de prevención reinante y, por el momento, los ladrones permanecen prófugos.

Analizan imágenes de las cámaras de seguridad del local.
Analizan imágenes de las cámaras de seguridad del local.

La Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía de Casilda están evaluando las imágenes de las cámaras de seguridad del local, en procura de dar con los delincuentes.

Mientras tanto, las dos jóvenes empleadas “están todavía shockeadas porque el evento no fue tranquilo: las ataron y amordazaron. Por su estado decidimos no abrir hoy el negocio”, explicó Darío, señalando que él arribó este jueves a la ciudad “y me dediqué a hacer las averiguaciones en la policía”.

La inseguridad no es la primera vez que golpea comercios de telefonía de Gómez, quien además del local en Casilda, posee otros en San Lorenzo y localidades de la zona. “Este es el séptimo robo que sufrimos en el año en los distintos comercios”.

Esta situación los obligó a cambiar la modalidad de venta al público: “En San Lorenzo trabajamos casi sin mercadería y se atiende con catálogos, para evitar estos hechos delictivos”. Esta idea ahora también podría comenzar a implementarla en Casilda: “Lamentablemente, es ilógico pero es la forma de manejarnos para subsistir”.

Darío confirmó que el viernes volverán a abrir las puertas del local de calle Buenos Aires con la poca mercadería que les quedó, y poco a poco intentarán reponerse de lo sufrido. Calculó que el robo de unos 40 quipos significa una cifra superior a los 100 mil pesos.

El propietario del local claro calificó al reciente episodio como “terrible” y dijo “hay que seguir como se pueda para continuar en esta actividad”.