El director del Hospital San Carlos, Omar Moya, dijo estar tan sorprendido como la ciudadanía respecto de los pocos resultados que están arribando a la región de los hisopados que se practican. Hasta este martes eran más de 250 los personas que estaban cumpliendo con aislamiento domiciliario y todavía vivían con la incertidumbre que genera la situación. Además, de eso también dependen los nexos epidemiológicos. 

El referente del nosocomio público de Casilda se mostró molesto y comenzó que la espera a la cual se están viendo sometidos es "incompatible con el trabajo que vienen realizando". Por esa razón, se comunicó con el Ministerio de Salud de Santa Fe para agilizar la marcha.

"La explicación que nos dieron es que hay un desborde general en la cantidad de hisopados que se están procesando, no sólo en Rosario, sino en todos los laboratorios", explayó. Además, hubo un Plan Detectar en Villa Gobernador Gálvez que resultó masivo, generando un cuello de botella en laboratorios públicos y privados. 

Desde la Provincia le aseguraron a Moya que se trató de una situación excepcional y que en las próximas horas va comenzar a normalizarse. "Ojalá este martes y miércoles tengamos un número más razonables de resultados que testeos", sugirió el director. Hay personas que llevan más de diez días sin saber si son positivas.

Y como bien se explicó anteriormente, hay núcleos que dependen de un solo resultado. Dado que de allí pueden desprender otros pacientes -con síntomas- que no fueron hisopados por ser contacto estrecho de un sospechoso.