El final de la semana fue agitado y estresante para Casilda y la región. Es que el sistema sanitario que acapara a todo el Departamento Caseros y algunas localidades de San Lorenzo, está obrando al límite de su capacidad. No terminaron los recursos para atender a pacientes críticos y los contagios continúan apareciendo. Por esa razón, el Senador Departamental, Eduardo Rosconi, ya gestionó la posibilidad de incorporar más herramientas de trabajo y personal para su funcionamiento. 

Hasta este viernes por la tarde, en Casilda sólo quedaba una cama para caso extremos en el Hospital San Carlos. Y la derivaciones a Rosario estaban pendiendo de un hilo porque dicha ciudad tenía 80% de ocupación en UTI. De modo que hubo que actuar con rapidez.

En el nosocomio público de la ciudad se liberó espacio en la parte de Maternidad y se colocarán cuatro camas más con respiradores. Pero eso no sería todo, dado que también se busca darle algo de respiro a la ciudad, y se está montando otro centro sanitario preparado en la localidad de Arteaga. El espacio estaría listo con buena disponibilidad de camas, aunque la idea que lleguen cuatro respiradores más.

Por otra parte, en el Hospital San Carlos también se está llevando adelante un reacondicionamiento del geriátrico. Luego de que los residentes se reubicaran en distintas dependencias, ahora se armaría un sector especial para atender a personas que salgan de la terapia intensiva, pero que necesiten de cuidados hasta recibir el alta. 

Más allá de los esfuerzos que se están implementando desde el sector político, Rosconi fue tajante en su opinión personal. "Tenemos que entender que hay que convivir de una forma responsable. No necesitamos que un inspector esté detrás de cada uno. Por favor tomemos consciencia. Basta de ronda de amigos y festejos", enfatizó. Pidió conservar a la salud como un elemento fundamental y sugirió "cerrar todo aquellos que signifique aglomeración de personas".