El tribunal encargado de llevar adelante el nuevo tramo de la causa Feced, la cual atiende acusaciones por delitos de lesa humanidad, le comunicó a la parte querellante la necesidad de volver a postergar el inicio de las audiencias. Este jueves, se esperaba que trece ex policías de la provincia de Santa Fe se sentaran en el banquillo de los apuntados. La reprogramación todavía no tiene fecha estimada.

La razón de la suspensión, en este caso, obedece exclusivamente a los inconvenientes que esgrimió uno de los jueces camaristas, el doctor Carlos Villafuerte Ruzo. El letrado acusó una sobrecarga de trabajo que le impedirá atender la causa con la debida dedicación.

Gabriela Durruty, abogada querellante, fue notificada vía telefónica con 24 horas de anticipación, aunque no pudo ocultar su malestar. No es la primera vez que el inicio del juicio oral es postergado, puesto que la fecha preliminar era el 16 de marzo. En ese momento, el tribunal pidió 90 días más para ponerlo en marcha. “Se batalló mucho para que todos los acusados se sienten frente a las víctimas y entendemos que esto no puede esperar más”, contó la representante de la APDH.

Gabriela Durruty, APDH.
Gabriela Durruty, APDH.

Ante tal acontecimiento, se hizo un pedido formal ante la Cámara Nacional de Casación Penal para que se aceleren los trámites y se escoja un nuevo juez camarista. De todas maneras, no hay fecha para la nueva reprogramación.

Más allá de la frustración, la defensa cree que no hay mal que por bien no venga. Además de los uniformados, debía presentarse en las audiencias el ex cura párroco de Casilda y capellán de la policía, Eugenio Zitelli. Sin embargo no iba a hacerlo por cuestiones de salud. Este tiempo tal vez sirva para que mejore del posoperatorio al cual será sometido. Al respecto, Durruty sentenció: “Nos pareció una gambeta que le hizo a la justicia, dado que no quiere su foto al lado del resto de los integrantes de la asociación ilícita que integró y tampoco puede mirar a la cara a las víctimas”.