La semana pasada fue agitada a punto tal que el sábado al mediodía recién pudieron darse la mano. Gobierno y municipales pactaron el bono de fin de año y hubo paz, pero duró poco. Incluso en un feriado se encendió la polémica entre el gremio y el ejecutivo.

Walter Britos, secretario de los municipales casildenses, expresó su descontento en las redes sociales. Le apuntó al Banco Santa Fe por cómo debita el dinero de los trabajadores y también a la determinación tomada por la gestión Sarasola en función de suspender los adelantos de sueldos.

Durante la administración de Juan Carlos Bacalini, los obreros recibían un adelanto en mano, y una vez asumido el actual gobierno, se otorgan $500 los días 10 y 20 por cajero. El problema es que los resúmenes de tarjetas llegan antes y los adelantos son absorbidos por créditos o cuotas de la tarjeta.

En diálogo con Radio Casilda, Britos hizo referencia al tema al decir que “cualquier dinero que entra a caja de ahorro, el banco se lo apodera. Es una cuestión que no se pudo resolver y le trae perjuicios a los trabajadores”.

La otra cuestión radica en que el miércoles, la Municipalidad decidió suspender los mencionados adelantos, por cuestiones que, según Britos, se vinculan con lo resuelto hace una semana en Santa Fe. “Al menos deben depositarles a los trabajadores precarizados, que son los que menos cobran. Es sobre el mes, y a fin de mes se descuenta. Hay que ver la necesidad. Hay trabajadores que contaban con el dinero y de un día para el otro le dicen que no lo tienen”, dijo ofuscado el gremialista aduciendo que no hubo margen para la negociación, debido que la resolución se tomó el miércoles, y jueves y viernes fueron feriados.

El lunes, desde el gremio de los municipales intentarán generar una reunión con el Intendente Sarasola y la gerencia de la entidad bancaria para ver cómo se procede con el pago del bono de fin de año que se acordó la semana pasada y el tan esperado aguinaldo.