El Ejecutivo fuentesino comenzó con un proceso de reacomodamiento de su personal de planta y detectó datos pocos precisos de lo que se estaba abonando en concepto de cobertura social. Efectivamente se pudo corroborar un exceso en el número de afiliados a IAPOS y por eso se hizo borrón y cuenta nueva. Alrededor de un centenar de pobladores perderán el benificio que no les correspondía.

En marzo de este año, la Comuna de Fuentes hizo una presentación ante a obra social para conocer datos de los afiliados locales. Seis meses más adelante, funcionarios de organimos llevaron adelante una inspección y los resultados fueron sorpresivos. "Se dedujo que había entre tres o cuatro veces más benficiaros de los que realmente debía tener la Comuna. Por esa razón nos pidieron ajustarnos y regularizar la situación", adujo Melina Giorgi, mandamás de la mencionada localidad.

Alrededor de 60 personas fueron notificadas -y todavía están siendo anoticiadas- de la baja del servicio. Aunque se si tienen en cuenta a los adherentes, el número trepa a casi un centenar. Incluso se hizo referencia a afiliados que ni siquiera habitan en Fuentes y se estaban nutriendo de los fondos del gobierno de turno. Según se estima, esto implicaba una erogación de casi medio millón de pesos anuales para la Comuna.

Por estatuto, quienes ya fueron dados de baja gozarán de la cobertura de IAPOS por tres meses más. De hecho, la jefa comunal aclaró que la asistencia social está a diposición del que la necesite mientras se recompone de este golpe.