Es el tipo que todos los días reúne a los niños y adolescentes del barrio Yapeyú en la esquina de Magaldi y Mitre, y les enseña a jugar al fútbol como una excusa para que aprendan a vivir la vida. Por si fuera poco, les da una merienda, una fruta, un mate, pero les comparte un beso y un abrazo. El Chubi Otarola se sienta en el escenario del teatro Dante y es una gran oportunidad para conocerlo un poco más.

Este jueves a las 20.30 será entrevistado por Diego Gironelli, aunque la entrada es libre y gratuita y todos aquellos que lo conocen y quienes aún no se adentraron sobre su proyecto, pueden acercarse para saber un poco más de que va El Potrero.

Con los aportes de la gente que se suma a su movida, Chubi dicta clases ed fútbol los martes y jueves, pero cada día se junta con los más chicos de ese y otros barrios. Incluso los sábados se toma unos mates con su admirado Leo Messi, quien lo protege desde uno de sus murales, y los domingos, organiza torneos de fútbol en el baldío de la esquina. Además, invita a quien quiera a pegarle de zurda al ángulo del arco que da espaldas a la casa que los cobija cuando el tiempo no acompaña.

"Lo mío es tratar de ayudar a hacer un mundo mejor", repite Otarola cada vez que le preguntan por qué hace lo que hace, sin recursos de sobra ni un aporte extraordinario de ninguna parte. Siente que es parte de un sitio donde todos son parte y que se construye día a día, por el camino de los sueños.