Un joven irrumpió con violencia el domingo de madrugada en un edificio de Ovidio Lagos al 2600 y puso en vilo a los moradores. El intruso, fuera de sus cabales, terminó detenido por la policía, en medio de un alboroto que despertó a todos en esa cuadra casildense.

"Fue un momento desagradable para todos. Ocurrió cerca de las 4. Una vecina de planta baja fue la primera que lo advirtió por los gritos que daba (el intruso). Primero forzó una reja que da a la calle y después se dio cuenta de que la puerta que comunicaba a los palieres estaba sin llave", contó un vecino en diálogo con Radio Casilda. El muchacho, de unos 20 años y con evidente alteración psíquica y emocional, arremetió a patadas la puerta de un departamento exigiendo que le abrieran paso. Luego ganó la terraza y gritaba que se arrojaría al vacío. Para entonces, la policía llegó y lo detuvo. 

"Tomó un matafuegos y subió hasta el primer piso donde comenzó a patear la puerta de un departamento y gritaba que lo dejaran ingresar", relató otra vecina. Cuando los uniformados llegaron hasta la calle Ovidio Lagos al 2600, el sujeto ya había logrado subir hasta la terraza y decía que quería lanzarse al vacío. Finalmente lo detuvieron y los trasladaron hasta la jefatura.