Comer saludable es algo que deberíamos en algún momento intentar todos para poder modificar nuestros hábitos alimenticios y no depender de ni ninguna dieta extraña. En lo que respecta a verduras y frutas es importante buscar variedad de colores e ingerir algunas cosas crudas y otras cocidas.

Siempre poder incorporar lácteos descremados o hidratos de carbono complejos (arroz, quinoa, maíz trigo), harán que nuestro organismo se sienta mejor. Los frutos secos, la palta, las aceites vegetales, las aceitunas y las semillas, aportan lo que se llama grasas insaturadas y son indispensables.

Comer saludable no implica no incorporar un alimento de otro tipo como una pizza, una hamburguesa, un chocolate, un helado o una torta. Ingerir algo de eso cada tanto tampoco es malo, distinto es si esa rutina se da muy seguido dentro de una misma semana.

No es necesario ir a un cumpleaños con una vianda o pedirte algo distinto ya que la salud también depende de pasarla bien. Un evento social lo tenemos que disfrutar por el momento y no por lo que comemos o dejamos de comer.

Juntarse a tomar algo con un amigo y comer fuera de lo recomendado no es algo prohibido, no trae efectos negativos, mientras sea cada tanto y no de manera frecuente, la alimentación sigue siendo saludable.

Si uno tiene ganas realmente de comer algo, lo puede hacer. También sería bueno definir lo que sería hambre real y ganas reales o si es algo pura y exclusivamente emocional y por ansiedad. El punto clave es el equilibrio, poder encontrarlo en el momento justo.

Te recomiendo algunas indicaciones para comenzar a cambiar tus días y no sufrir dejar de comer algo que tal vez, antes lo hacías de manera habitual. En vez de pensar todo como una restricción de las cosas que vas a dejar de lado, pensalo como lo positivo de incorporar otras nuevas. Agregando alimentos y nutrientes que no solías ingerir.

En el caso que no sea habitual en vos moverte o relaizar alguna actividad física,  comenzá a hacerlo. Más caminata, más bicicleta y menos automóvil. Esto además te cansa y aporta a que tomes más agua, algo fundamental ante cualquier decisión alimentaria. Un vaso antes de cada comida ayuda a establecer el hábito.

Evitá los snaks ligth o dietéticos que no nos dan nada, en cambio, decidite por manzanas, bananas, huevos duros, almendras o cualquier tipo de yogurt que sea descremado. No te olvides que comer es algo más que importante para vos, al hacerlo, no mires tele o te desconcentres con otra cosa.

Siempre que haya un vegetal en tu plato, la cosa estará medianamente dentro de lo que recomiendo, el que sea y que te guste a vos. Otro punto posible es evitar llevar la sal a la mesa, ni eso ni la fuente con lo que hayamos cocinado, harán que sea más fácil controlarnos.

El descanso es muy importante, dormir 7 u 8 horas diarias cambian totalmente la calidad de vida de una persona, y si podés, apagá tu celular, tablet o pc antes, mucho antes de acostarte, aunque suene difícil. Así dormir será un placer que encima, beneficie mucho más a tu organismo.