El barrio Granaderos a Caballos fueron el blanco predilecto de los malhechores durante las últimas horas. Al menos así lo marcan los vecinos de ese sector. Dos comerciantes se encontraron con destrozos y falta de dinero y mercadería. Una familia se despertó el sábado de madrugada porque le reventaron un vidrio. Y un verdulero sacó a dos ladrones de su local amenzándolos con un cuchillo.

El almacén situado por calle Catamarca al 1500 sufrió un modus operandi similar al de la Escuela Nueva Roma. Le cortaron una chapa del  techo -de manera muy prolija- y se colaron al depósito. Utilizando cajones de cerveza o pilas de gaseosas, lograron huir con un botín en mercadería que rondaría los 20 mil pesos. Raúl, el responsable del comercio, se encontró con la sorpresa el sábado cuando fue a abrir las puertas. "Hay vecinos que me dijeron haber visto un auto sospecho con tres personas. Eso se lo conté a la policía", aseguró el damnificado. 

Durante la madrugada dese sábado, una familia de la misma cuadra se vio sorprendida por otro intento de entradera. Mientras todos dormían, alguien rompió un vidrio y despertó a todo el mundo. Cuando salieron a buscar a los ladrones, los mismos habían huido. En ese lugar funciona un depósito donde se arreglan máquinas de cortar el pasto.

El domingo al mediodía, dos sospechosos ingresaron a una verdulería de Belgrano al 1100 e increparon al encargado. Quien les hizo frente y los amenazó con un cuchillo que tenía a mano. Logró ahuyentarlos, aunque jugó con fuego. Según su testomonio, las personas no eran oriundas de Casida.

Pero los tristes relatos no concluyen allí. Porque en la madrugada del lunes, cerca de las 3, se le dio aviso al dueño de una carnicería de calle Dante Alighieri al 1200, que había sufrido un robo. Cuando llegó, la policía ya estaba en el lugar y se constató la faltante de la caja registrado, en la cual había un monto cercano a los 10 mil pesos. En ese caso, los maleantes utilizaron un tronco para romper el vidrio de la puerta principal y se metieron.