Un nuevo capítulo se suma a la breve pero intensa historia del Arbolito del centro geográfico de la ciudad. El 8 de diciembre, el Intendente Juan José Sarasola lo inauguró y levantó una nube de cuestionamientos; días después la diseñadora se defendió de las críticas, más tarde debió ser reparado y luego se le agregaron las luces a su alrededor. Este fin de semana, finalmente lo desarmaron.

Las alertas por fuentes tormentas en la región se cumplieron y de modo preventivo, las telas del arobolito se fueron guardando y enrollando en el poste que hizo las veces de tronco. Calculaban que no iba a sostenerse en pie ante la inminencia de un temporal, y por ende, optaron por preservarlo.

Este martes volvió a llover en horas de la mañana y el cielo se muestra amenazante. El pronóstico no es alentador y del símbolo navideño, apenas quedaron las luces. Por el momento, la única ofrenda estética que se observa en Lisandro de la Torre y 25 de Mayo son las estrellas lumínicas. 

Nos separan apenas cinco días de la Navidad. ¿El Arbolito será nuevamente rearmado o ya no hay vuelta atrás para esta creación que despertó tanta controversia en las redes y las calles de la ciudad?