La tensión estaba en el ambiente como en todas las finales, pero un sólo fósforo encendió un fuego muy difícil de apagar. Atlético Pujato le ganó 2-1 a 9 de Julio y en medio del festejo del segundo gol se desató un bochorno que bien pudo derivar en la suspensión del juego que continuó con un futbolista encerrado en el vestuario visitante del Tanque.

Pujato lo empezó a ganar muy temprano. Desde los 4 minutos del primer tiempo tras la aparición de Gastón Leiva. Por arriba, de pelota parada, La Gata saltó más alto que todos y puso arriba al elenco de Horacio Vailatti.

Sebastián Vergara, el mismo hombre que le dio la clasificación a 9 de Julio, fue el encargado de poner a los de Gustavo Raggio en partido. A los 15 del segundo tiempo, otra vez apareció el lungo volante que juega por encima de la línea defensiva y anotó para poner el 1-1 parcial.

Almada fue demasiado pasivo en los disturbios.
Almada fue demasiado pasivo en los disturbios.

Faltaba lo más importante. El gol, claro. El definitivo, aunque lo más fuerte fue posterior, sucedió en el festejo. Quedaban 10 minutos de juego cuando Dante Rossi colocó el 2-1 con un golazo propio de su estirpe. Su presencia en el aire hizo que, como siempre, fuera determinante en el éxito del Pincha.

Acto seguido, llegó lo peor de esta primera final. Desde el banco de suplentes, David Rolón le gritó el gol en la cara los hinchas y a los integrantes del banco de suplentes de 9 de Julio. La provocación generó una reacción general. Los jugadores del Pulgón, los simpatizantes y los hombres del cuerpo técnico fueron contra el mediapunta rosarino que salió corriendo rumbo al vestuario visitante y esperó el final encerrado. Ese tramo fue breve. Hubo una adición simbólica de parte de Damián Almada y, en el medio, un posible penal de Rossi a Bruno Tonarelli que el juez omitió. 

Tras el pitazo final, hubo piedrazos entre ambas hinchadas y los futbolistas visitantes ni siquiera regresaron a vestuarios. Sólo quedó Rolón que se tuvo que ir custodiado entre ruidos de balas de goma que se escucharon en el cielo de Arequito en una final que terminó de forma muy triste. 

EL ESCAPE DE ROLÓN

El mediapiunta rosarino corrió a los vestuarios tras provocar al banco de 9 de Julio. Jugadores e integrantes del cuerpo técnico del Pulgón lo insultaron tras el tejido.

Mientras Dante Rossi brindaba su testimonio, se armaba el operativo policial para proteger a Rolón. Todo el plantel de Atlético Pujato esperó a su compañero dentro del campo de juego,