Las fundaciones que velan por los derechos de las personas con discapacidad están en pie de guerra. Afectadas por el recorte que se hizo en los planes Incluir Salud, no reciben los aportes que permiten mantener en funcionamiento las actividades destinadas a uno de los sectores más vulnerables de la ciudad. En Casilda, la Fundación Todos los Chicos se sumó al reclamo.

“Siempre la culpabilidad pasa por lo más vulnerables y es algo que está hartando”, dijo, con tono desafiante, Juan Antonio Zapata, presidente de la mencionada agrupación local. Desde finales desde 2016, comenzaron a notar un retraso en el pago de fondos que se gira desde el Gobierno Nacional y en el 2017 hubo un cese definitivo.

Lo cierto es que Zapata no está sorprendido por esta actitud, aunque sí muy preocupado. Según su parece, algo similar ocurrió en los noventa y se pudo solucionar a tiempo. "Hay que empezar a moverse porque van a cerrar agrupaciones que trabajan muy bien desde hace más de 20 ó 30 años. Tenemos que visibilizar la temática", ahondó.

Todos los Chicos tiene 15 años trabajando en la ciudad de Casilda y cuenta con un grupo humano que sus propios protagonistas describen como "muy comprometido". Pero sin un sustento económico puede ponerse en riesgo su continuidad.