Las aves que merodean la calle Dante Alighieri, entre Mitre y España, se transformaron en un problema higiénico para quienes atraviesan esa arteria diariamente. Si bien todavía es notorio el olor nauseabundo, se tomó como primera medida la poda de los árboles de la zona. En ese sentido, muchos animales se alejaron de ese sitio.

Los testimonios más valiosos para saber cómo se está manejando la situación, son los de aquellos que trabajan todos los días en la cuadra. Tal es el caso de Liliana Biagini, directora de la Escuela Primaria Bernardo Houssay. “El mayor inconveniente no lo generan las palomas, sino una especie de pájaros negros más pequeños”, sostuvo la docente.

Lo concreto es que los árboles se habían ramificado demasiado y las aves encontraron un lugar propicio para anidar. Sobre todo si se tiene en cuenta que anteriormente se las había ahuyentado de otros dos focos: la zona del cementerio y la Plaza San Martín.     

“Estamos en permanente contacto con las autoridades locales y somos conscientes de la gravedad del caso. Sin embargo, esperamos que las medidas que se están tomando traigan alivio. Hay que tener paciencia”, agregó Biagini. En ese punto, se refirió a las dificultades que genera el excremento que ya está acumulado en las veredas. La llegada de días de humedad ha propiciado el esparcimiento de un olor para nada agradable. A tal punto, que hoy en día se está trabajando con las ventanas completamente cerradas.