La pizzería Don Corleone se mudó en marzo al centro de la ciudad para ubicarse en un lugar estratégico como lo es Buenos Aires, entre Mitre y San Martín, pero en poco tiempo sus dueños sufrieron la inseguridad que vive la ciudad. Trabajaron el jueves hasta pasada la medianoche, pero cuando fueron a reabrir en la tarde siguiente se encontraron con el local vacío.

Las cerraduras forzadas, los candados desbaratados, y la falta de mercadería y hasta de los teléfonos fueron la marca que dejaron los ladrones a su paso. En el comercio estiman que el valor de lo perdido alcanza a 10.000 pesos. 

Cristian, a cargo del local, estimó que los intrusos rompieron los candados y entraron por el frente, a pleno día seguramente. Radicaron la denuncia policial pero no cuentan con testigos. 

Se cree que los malvivientes ingresaron por el frente, a plena luz del día y sin romper nada más que los candados. Los dueños del comercio realizaron la denuncia aunque hasta ahora no cuentan con testigos que puedan ayudar a esclarecer el robo.

"Encontramos que nos rompieron dos candados y me desvalijaron. Se llevaron las líneas, los teléfonos, mercaderías, hormas de queso. Directamente, me lo vaciaron y me dejaron sin trabajar todo el fin de semana", relató Cristian, que este martes colocó alarmas en su local para volver a abrir.