A comienzos de esta semana, un nuevo decreto provincial autorizó a las instituciones religiosas a comenzar a celebrar oficios. Eso sí, la capacidad para esta primera etapa de la flexibilización será demasiado limitada. Por esa razón, ya se piensa en modificar el protocolo para que las concentraciones vayan poco a poco en aumento.

El vocero del Arzobispado de Rosario, Javier Bilbao, no le quitó importancia al hecho de retonar a los templos en comunidad. Aunque aclaró que, por el momento, no se autoriza el ingreso de más de diez personas a la vez. Incluido aquellos que estén a cargo de la celebraciones -sacerdotes o pastores, músicos, etc-. 

"Por ahora podemos decir que se trata de oficios de hasta diez personas. Nuestra idea que se amplíe un poco más según la superficie de cada recinto", confesó Bilbao al aire de Radio Casilda. En ese sentido citó algunos ejemplos, como el de Parroquia San Pedro de Casilda, cuya capacidad total supera por ejemplo los 400 asientos. Con medidas de seguridad e higiene, se podría mantener un buen distanciamiento. 

En otro orden de cosas, Bilbao destacó un par de aspectos importantes que está dejando este contexto de cuarentena. En primer lugar, el hecho de que la mayoría de las iglesias continuaron abiertas por cuestiones sociales, actuando como repartidores de vianda o recolectoras de alimentos. Por otro, la posibilidad que tuvieron los curas y pastores de desarrollarse en el campo de la tecnológica y la virtualidad.