En la mayoría de los comercios de la ciudad se nota un impacto en las ventas. Las Pascuas no son la excepción. Aumentan los servicios, aumentan los costos, aumentan los precios, baja la demanda. Así las cosas, los huevos, los conejos y las roscas esperan en las vitrinas.

Según se estima en una recorrida por las panaderías y confiterías casildenses, los tradicionales productos que adornan la mesa en la celebración de Pascuas cuestan un 30% más que en 2016. De esa cifra habló Roberto Lleo, uno de los tradicionales panificadores de la región.

"La gente no llega como antes. Hubo cambios grandes y se nota en la calle que no se dispone del dinero. Se va a complicar con los aumentos de luz, agua y gas que para la industria influyen bastante. Anuncian un aumento del 40% en dos o tres períodos y te mandan un 30% en cada vez. Te hablan de aumentos no mayores al 400% y si miras la boleta anterior y la que vino después y no baja de un 800%", manifestó Lleo que dijo tener que trasladar ese impacto al precio de sus productos para que no se le genere un desfasaje.

En su Pyme, Lleo tiene 16 empleados a los cuales debe abonarle su sueldo, enmarcado en las leyes sociales. "No han hecho ni creo que hagan tampoco alguna reducción. El 90% del empleo lo producen las Pymes. Las grandes empresas toman empleados y después los echan, nosotros es muy difícil que echemos un empleado", marcó el comerciante casildense con un dejo de resignación.