Luego del intenso calor que se había registrado durante la mañana de miércoles, llegó el agua y en gran cantidad. Los habitantes de la región no dejaron de sorprenderse con los nubarrones que comenzaron a verse en el horizonte luego de las 17.30. Algunos lugares se vieron más afectados que otros.

En Casilda, comenzó a llover con fuerza cerca de las 18, incluso, en algunos sectores de barrio Nueva Roma se registró caída de granizo de pequeño tamaño. De todas maneras, no hubo que lamentar ninguna pérdida ya que sólo se trató de agua.

Distinta resultó la situación en la localidad de Camilo Aldao, a unos 100 kilómetros de la capital del departamento Caseros. El intenso viento hizo que parte del Corralón Municipal terminara, literalmente, en el piso. En el mismo tenor pareció el paso de la tormenta por la ciudad cordobesa de Marcos Juárez, donde habitantes de zonas rurales pudieron observar lo que lucía como la cola de un huracán.

La tormenta pegó fuerte en Camilo Aldao.
La tormenta pegó fuerte en Camilo Aldao.

En los micrófonos de Radio Casilda, Oscar Monjelat de Cazatormentas del Sur, trató de explicar el fenómeno. "Fue un pasaje de un frente frío que chocó con la humedad y el calor que se había instalado en el ambiente.", destacó. Lo cierto es que el clima imperante por estas horas no escapa a la realidad global que, por ejemplo, se vive en las costas de Estados Unidos. El próximo verano se anuncia con constantes tormentas.