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El 7 de enero se confirmaba la primera medida de fuerza impulsadas por gremialistas y los propios empleados comunales por no contar con la totalidad de los fondos para cobrar sus sueldos. Según trascendió, la propuesta del intendente Andrés Golosetti de abonar la mitad, había sido rechazada.

Con el primer paro de la gestión, desde el gabinete en funciones desde el 10 de diciembre, se movieron hilos para poder saldar deudas. Reuniones en Santa Fe y llamados a funcionarios provinciales para poder quitar a menos de un mes de trabajo, el cartel de "Estamos de paro", de la puerta del Palacio Municipal.

La basura se acopió en algunas plazas junto a las hojas de los árboles que como consecuencia de la época también aportan lo suyo. Ante la ausencia de las escobas, los espacios públicos sintieron a flor de piel el cese de actividades. Para este lunes el protocolo ya está fijado y se reactivan las diversas funcione dependientes del Ejecutivo.

Para esta semana el plan se iba a intensificar, la información era que sin respuestas, el corte de la ruta nacional 33 era inminente. Con la noticia de que llegado el fin de semana que se fue, las cuentas de los empleados municipales se vieron con dinero, se decidió por omitir la detención de trabajo.

Hoy todo vuelve a la normalidad y de ambos lados del conflicto esperan por no pasar nuevamente por momentos como estos. Es que la incertidumbre en cuestiones laborales y financieras son difíciles de llevar, más en momentos como los que se viven.