La concentración de esta tarde se desarrolló en la Plaza San Martín, junto al monumento que retrata la figura del Libertador de América. En el mástil no sólo flameó la bandera celeste y blanca, sino que además la acompañaron las insignias de aquellos países que también lo recuerdan como una figura fraternal. Se entonaron canciones patrias, hubo palabras alusivas y hasta representaciones de chicos de quinto grado.

Como es costumbre, las banderas de ceremonia de todas las instituciones educativas y asociaciones locales acompañaron el acto. Alumnos de la Escuela Nº6063 Capital Federal, fueron los primeros en tomar la escena. Engalanaron la plaza con pañuelos celestes y blancos. Más tarde se unieron las gargantas para cantar el himno a San Martín y la emotiva Marcha San Lorenzo. En el medio, autoridades eclesiásticas y de la Asociación Sanmartiniana brindaron efusivos discursos. 

Al mismo tiempo, fueron convocadas autoridades locales para renovar la ofrenda floral que se guardó en el monumento. Y el director de la Banda de Música César Mastroiacovo, Román Guarda, hizo sonar su trompeta para representar al típico silencio militar.

Una vez que se retiraron las insignias patrias, alumnos de la Escuela Nº1245 Bernardo Houssay, invitaron a la reflexión con un breve acto en el cual pudieron dar cuenta de los buenos valores que el mismo San Martín enseñó a su hija Mercedes.

Las oportunidades de seguir rememorando a la figura del Libertador seguirán esta noche en el Teatro Dante. Donde se desarrollará una gala especial con entrada a precio popular. Todo lo recaudado será destinado a entidades al servicio de la comunidad. La actuación de esta velada, a las 21, corresponde a Rante Tango Trío.

Pequeño susto

Cerca del final del acto protocolar, uno de los niños abanderados sufrió una descompensación y tuvo que se asistido por personal del SIES. Fue un desmayo que trajo preocupación, aunque el chico nunca perdió el conocimiento. Estuvo contenido por profesores y los médicos que se acercaron hasta el lugar.